¿Quién es la ‘doctora perreo’, la psicóloga que logró la primera tesis de doctorado sobre el reguetón en Colombia?
Hincha del DIM, poeta desde la infancia y reconocida varias veces como una de las mejores profesoras de su facultad, Luisa Fernanda Espinal Ramírez acaba de marcar un hito en la academia colombiana: consiguió que el reguetón dejara de ser visto como un tema “superficial” y se convirtiera en objeto de estudio doctoral.
El pasado 18 de febrero, su tesis fue aprobada en la Universidad EAFIT, una de las instituciones más reconocidas de Medellín. El jurado no solo avaló la investigación tras más de cinco años de trabajo, sino que recomendó otorgarle la máxima calificación (5.0) y la distinción Magna cum laude, uno de los mayores reconocimientos académicos.
Así nació —y se consolidó— la figura de la autodenominada “doctora perreo”.
De Belén a la academia
Nacida en 1990, gemela y la menor de cuatro hermanas, Espinal creció en el barrio Belén, en Medellín. Entre risas suele decir que ella era “la mala” frente a su hermana, quien acumulaba menciones de honor en el colegio, mientras ella prefería la calle y la vida social.
Desde pequeña soñó con ser poeta, y aunque hoy es doctora en psicología, no ha abandonado la escritura. Esa faceta sensible y reflexiva generó sorpresa cuando decidió investigar el reguetón, un género históricamente cuestionado por sectores académicos y feministas.
Su respuesta ha sido contundente: la complejidad no está en el fenómeno, sino en la mirada con la que se analiza. Así como tener tatuajes no implica romper con todas las creencias tradicionales, escuchar reguetón —dice— no convierte a nadie en superficial.
El descubrimiento del perreo
Espinal conoció el reguetón en las fiestas para menores de edad que eran populares en Medellín a comienzos de los años 2000. En sectores como El Diamante y el barrio Los Colores, el género empezaba a consolidarse como banda sonora de una generación.
Estudió psicología en la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB), donde también cursó una maestría en psicología social. Allí se acercó al movimiento social de mujeres, experiencia que la confrontó con su gusto por el perreo. Para algunos sectores, disfrutar del reguetón parecía contradictorio con una postura feminista.
Esa tensión sembró una pregunta que años después se convertiría en su tesis doctoral: ¿cómo entender el perreo más allá de los estigmas?
De las violencias de género al reguetón como objeto de estudio
Su trayectoria profesional comenzó investigando violencias basadas en género y violencia política. Sin embargo, la carga emocional de esos temas la llevó a tomar distancia y replantear sus intereses.
Como docente universitaria, dictando materias de psicología social y de grupos, empezó a recibir reconocimientos. Fue galardonada en tres ocasiones como mejor profesora de psicología en EAFIT y en dos oportunidades en el Politécnico Grancolombiano.
En paralelo, desarrolló su práctica como psicoterapeuta y creó el proyecto Círculo Amazonas, un espacio de talleres terapéuticos enfocado en fortalecer vínculos y promover la autonomía de las mujeres.
Fue entonces cuando decidió investigar el reguetón no como una distracción, sino como un fenómeno social complejo, atravesado por el cuerpo, el género, el deseo y las dinámicas urbanas.
La primera tesis doctoral sobre reguetón en Colombia
Su investigación doctoral analizó el perreo como práctica corporal y social, explorando sus significados en contextos urbanos y su relación con discursos sobre género y poder.
Durante más de cinco años, Espinal combinó trabajo de campo, análisis teórico y reflexión crítica para construir un estudio que, según expertos, abre camino en las ciencias sociales colombianas.
La aprobación con recomendación de Magna cum laude no solo reconoce la rigurosidad metodológica de su trabajo, sino que valida la pertinencia de estudiar fenómenos culturales contemporáneos desde la academia.
Familia, apoyo y convicción
Espinal destaca el respaldo de su familia como un pilar fundamental. Aunque sabía que dedicar un doctorado al reguetón podría generar críticas o incomprensión, nunca dudó de que valía la pena si para ella tenía sentido.
En las fiestas decembrinas del barrio Belén —cuenta con humor— ahora suenan canciones de reguetón y sus tías “perrean como se espera”, reflejo de cómo el género se integró a la cotidianidad de distintas generaciones.
Lo que viene para la ‘doctora perreo’
Tras culminar el doctorado, su meta es publicar la tesis en formato de libro y continuar investigando. Sueña con formalizar académicamente la historia del reguetón en Medellín y realizar estudios comparados sobre el perreo en distintas ciudades y países.
Más allá del título, su apuesta es promover una mirada compleja sobre los fenómenos culturales contemporáneos, entendiendo el cuerpo como lenguaje y el baile como espacio de construcción social.
En un país donde el reguetón ha sido motivo de polémica constante, la ‘doctora perreo’ demuestra que la academia también puede bailar, pensar y cuestionar desde la pista.
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