Crisis en Córdoba: mientras Petro señala culpables, le recuerdan el escándalo de la UNGRD
Colombia atraviesa una de las crisis climáticas más graves de los últimos años, con un saldo trágico que ya deja al menos 13 personas muertas y decenas de miles de familias afectadas por las intensas lluvias registradas en distintas regiones del país. En medio de la emergencia, el departamento de Córdoba se ha convertido en el epicentro del desastre, no solo por la magnitud de las inundaciones, sino también por la fuerte controversia política que se desató tras los pronunciamientos del presidente Gustavo Petro.
Las lluvias, inusuales para esta época del año, han sido atribuidas por las autoridades a un frente frío proveniente del norte del continente americano, que ingresó al Caribe colombiano y provocó un aumento de más del 64 % en las precipitaciones, según datos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam). El organismo advirtió que este fenómeno ocurre en el marco de una crisis climática global, lo que agrava los riesgos para poblaciones vulnerables.
Tragedias humanas en varias regiones
Uno de los episodios más dramáticos ocurrió en el municipio de Mallama, en el departamento de Nariño, donde un alud de tierra causado por la creciente súbita de un arroyo dejó siete personas fallecidas, dos heridas, cinco viviendas destruidas y un puesto de salud afectado. Las labores de búsqueda y rescate se extendieron durante varias horas, con la participación de socorristas, maquinaria pesada y perros entrenados.
“Ya se ha podido rescatar los siete cuerpos, pero tenemos muchas familias damnificadas que lo perdieron absolutamente todo”, señaló Ramiro Velásquez, gobernador del resguardo indígena de la zona, quien además pidió evacuar el sector ante el riesgo de nuevos deslizamientos.
A nivel nacional, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) reportó víctimas mortales en departamentos como Valle del Cauca, Magdalena y Córdoba, además de tres personas desaparecidas. En total, el frente frío ha dejado más de 69.000 familias afectadas en 104 municipios de Colombia.
Córdoba, el foco de la emergencia
La situación en Córdoba alcanzó niveles críticos. Ríos y canales desbordados, carreteras destruidas, fallas en la conectividad móvil y más del 70 % de los municipios impactados reflejan la magnitud de la emergencia. Las autoridades departamentales estiman que las familias damnificadas superan las 25.000, una cifra que pone en jaque la capacidad de respuesta local.
Ante la falta de recursos suficientes, la Gobernación de Córdoba decidió desfinanciar proyectos que estaban listos para licitación y redireccionar esos fondos hacia la atención inmediata de la emergencia. Sin embargo, el deterioro continuo obligó al Consejo Departamental de Gestión del Riesgo a solicitar la declaratoria de calamidad pública.
Petro apunta a las represas desde X
En medio del desastre, el presidente Gustavo Petro se pronunció a través de su cuenta en X, donde señaló dos supuestos orígenes de la crisis: la imprevisibilidad de la crisis climática y el manejo de las represas hidroeléctricas, especialmente Urrá, Hidroituango y otras del sistema nacional.
Según el mandatario, las represas estaban “superllenas” y liberaron grandes volúmenes de agua de manera “exageradamente dañina”, lo que habría profundizado las inundaciones. Petro afirmó que se botaron más de 2.500 toneladas de agua por segundo, cuestionó la importación de gas y ordenó investigaciones a las superintendencias, exigiendo incluso la renuncia del gerente de Urrá.
“El Caribe vive un delito ambiental”, concluyó el presidente, en un mensaje que rápidamente generó una ola de reacciones.
El fantasma del escándalo de la UNGRD
Sin embargo, las críticas no tardaron en llegar. Decenas de voces políticas y ciudadanas recordaron al jefe de Estado uno de los mayores escándalos de corrupción de su Gobierno: el saqueo de recursos de la UNGRD, dinero que estaba destinado precisamente a atender emergencias como la que hoy vive Córdoba.
El presidente no mencionó este episodio en su mensaje, lo que avivó el malestar. Para muchos críticos, la falta de recursos y la lenta respuesta estatal tienen relación directa con el desfalco multimillonario que, según las investigaciones, terminó beneficiando a políticos a cambio de apoyo legislativo.
El precandidato presidencial Juan Daniel Oviedo fue contundente: “La UNGRD terminó en una robadera. Necesitamos menos gritos y más responsabilidad”. En la misma línea, Sergio Fajardo calificó de inadmisible que la ayuda no llegue por cuenta de la corrupción, mientras Fernando Ruiz cuestionó la ausencia del alto Gobierno en el territorio.
Por su parte, el exsuperintendente Pablo Felipe Robledo fue aún más duro al señalar que el escándalo de la UNGRD es solo uno de los múltiples desfalcos del actual Gobierno, denunciando falta de pudor ante la tragedia humanitaria.
Una crisis que combina clima y política
La emergencia en Córdoba evidencia no solo los efectos devastadores del cambio climático, sino también las debilidades institucionales y la profunda desconfianza ciudadana frente al manejo de los recursos públicos. Mientras las lluvias continúan y miles de familias esperan ayuda, el debate político se intensifica, dejando en el aire una pregunta clave: ¿está Colombia preparada para enfrentar desastres naturales cuando la corrupción y la polarización siguen marcando la agenda nacional?
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