Corrupción en la UNGRD: los eslabones ocultos del escándalo que sacude al Gobierno Petro
El escándalo de corrupción en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) continúa revelando nuevas aristas que comprometen a congresistas, exfuncionarios y ministros del actual Gobierno, en una presunta red de intercambio de apoyos políticos por contratos estatales, principalmente en la UNGRD y el Invías.
La Fiscalía General de la Nación ha establecido que el entramado corrupto habría tenido especial incidencia en las comisiones Primera y Cuarta del Senado, escenarios clave para la aprobación de reformas impulsadas por el Gobierno del presidente Gustavo Petro.
El rol clave del Invías
Uno de los principales señalados es Juan José Oyuela, exdirector del Invías entre enero y julio de 2023, quien habría puesto a disposición recursos públicos para facilitar el direccionamiento de contratos con fines políticos.
De acuerdo con la investigación, desde el Invías se habrían ofrecido 74 proyectos valorados en 571.000 millones de pesos para asegurar votos favorables en el Congreso. Sin embargo, tras la llegada de Mercedes Gómez como directora en propiedad, solo se concretaron siete proyectos.
Congresistas bajo la lupa
Entre los nombres que emergen en el expediente figuran el senador Julio Elías Chagüí (Partido de la U) y el representante Juan Loreto Gómez Soto, además de un misterioso senador identificado únicamente con el apellido “Vega”, cuya identidad completa aún no ha sido establecida.
Según las pruebas, el senador Chagüí mostró un interés reiterado en proyectos del Invías en Lorica, Los Córdobas y Tierralta (Córdoba), por un valor cercano a 20.405 millones de pesos, así como en un contrato de la UNGRD por 35.000 millones de pesos.
Por su parte, el representante Gómez Soto habría sido beneficiado con el convenio interadministrativo 2210 de 2023, para el mejoramiento de vías terciarias en Barrancas (La Guajira), avaluado en 26.000 millones de pesos.
Interés político y presión legislativa
La Fiscalía sostiene que estos contratos eran estratégicos, ya que Gómez Soto se proyectaba como presidente de la Comisión Cuarta de la Cámara, donde se debatía el Presupuesto General de la Nación, un tema prioritario para el Ejecutivo.
Los planes se vieron afectados por los cambios en la dirección del Invías, situación que quedó evidenciada en un mensaje enviado por Oyuela a María Alejandra Benavides, exasesora del ministro de Hacienda, solicitando una reunión urgente con los ministros Ricardo Bonilla y Luis Fernando Velasco.
La Fiscalía apunta a ministros
La fiscal delegada ante la Corte Suprema, María Cristina Patiño, afirmó que Oyuela era una pieza clave en la estructura criminal, encargada de informar al ministro Bonilla sobre la disponibilidad presupuestal para cumplir los compromisos ilegales con congresistas.
“Esto denota claramente que Oyuela era ficha clave en este entramado criminal”, señaló la funcionaria judicial.
El senador “Vega”, una incógnita
Durante una reunión celebrada el 6 de diciembre de 2023, en el Café Vienés de Bogotá, el senador Chagüí habría actuado como vocero de nueve senadores de la Comisión Primera, interesados en recibir 15 cupos indicativos a cambio de apoyar la reforma agraria.
No obstante, la Fiscalía solo ha logrado identificar a uno de ellos: un senador de apellido Vega, cuya identidad completa sigue siendo un misterio y representa una nueva línea de investigación.
La “tabla de Excel” y el direccionamiento
Uno de los elementos probatorios más relevantes es una tabla de Excel en la que se detallaban los cupos indicativos y proyectos asignados a congresistas, con información como departamento, municipio, tipo de convenio y valores económicos.
Según la Fiscalía, ningún contrato avanzaba sin la autorización expresa del ministro de Hacienda o la intervención del ministro del Interior, lo que evidenciaría un control directo y sistemático del presupuesto público con fines políticos.
“El manejo del presupuesto en la UNGRD no seguía un procedimiento regular”, advirtió la Fiscalía durante la audiencia del pasado 1 de diciembre.
