La Contraloría General de la República abrió una revisión detallada sobre el proceso de adquisición de los aviones de combate Gripen, comprados por Colombia a Suecia para reemplazar la antigua flota de aeronaves Kfir. El organismo de control ordenó al Ministerio de Defensa entregar en un plazo de cinco días toda la documentación relacionada con esta millonaria transacción.
En su requerimiento formal, la Contraloría solicitó copia íntegra del expediente contractual, incluyendo documentos de la etapa precontractual, contractual y los soportes del contrato suscrito con la empresa que asesoró al Ministerio en el proceso de selección y compra de las aeronaves.
El ente de control también pidió anexar los estudios y análisis de las distintas opciones evaluadas antes de elegir los Gripen, entre ellas las alternativas de aviones franceses, modelos F-16 y otras propuestas. La Contraloría exige claridad sobre las razones técnicas, legales y económicas que justificaron la elección de las aeronaves suecas.
El anuncio se produce días después de que el presidente Gustavo Petro, desde Cali, confirmara el cierre del negocio con la firma Saab, para la adquisición de 17 aviones de guerra. El mandatario explicó que el costo asciende a 16,5 billones de pesos, valor que incluye el pago de vigencias futuras hasta 2032, afectadas por variaciones macroeconómicas y del euro.
Petro también aseguró que la compra contempla aeronaves completamente equipadas:
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capacidades avanzadas de combate,
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centro de simulación con cuatro cabinas,
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integración de sensores,
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armamento,
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herramientas y bancos de mantenimiento,
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entrenamiento para pilotos y técnicos.
Pese a los anuncios oficiales, la negociación ha generado debate público. Sectores políticos, como la congresista Carolina Arbeláez, han advertido sobre la falta de información y la posibilidad de sobrecostos, cuestionando la reserva de ciertos datos.
“Si el presidente puede publicar esos datos, el Ministerio está obligado a entregarlos oficialmente. El país merece claridad. O la información nunca fue reservada, o se usó la reserva como excusa para no responder”, afirmó la congresista.
La revisión de la Contraloría busca aclarar el proceso y garantizar transparencia en una de las compras militares más costosas de los últimos años en el país.
