El gobierno de Estados Unidos confirmó que dos personas —un colombiano y un ecuatoriano— sobrevivieron al ataque militar ejecutado en el mar Caribe contra una embarcación señalada por presunto transporte de drogas. La operación, ordenada por el presidente Donald Trump, dejó además dos fallecidos y ha generado fuertes debates sobre su legalidad internacional.
Según fuentes oficiales citadas por Reuters y AP News, el ataque se dirigió contra un supuesto submarino o semisumergible que navegaba en aguas internacionales con destino a Norteamérica. Tras la ofensiva aérea, buques estadounidenses rescataron a los sobrevivientes, quienes fueron trasladados a una base militar para recibir atención médica.
El presidente Trump anunció posteriormente que ambos serán repatriados a sus países de origen, donde enfrentarán procesos judiciales. Desde Bogotá, el presidente Gustavo Petro confirmó la recepción del ciudadano colombiano y expresó:
“Nos alegra que esté con vida. Su retorno permitirá esclarecer lo ocurrido y garantizar sus derechos.”
En Ecuador, el Ministerio de Relaciones Exteriores también confirmó la repatriación del ciudadano ecuatoriano y afirmó que se está brindando acompañamiento consular.
La operación ha suscitado reacciones encontradas en la región, especialmente por haberse realizado en aguas internacionales y por el uso de fuerza letal sin un proceso judicial previo. Expertos en derecho internacional cuestionan si la acción podría considerarse una violación a los tratados marítimos o a los derechos humanos de los tripulantes.
Hasta el momento, no se han revelado los nombres de los sobrevivientes ni se han presentado pruebas concluyentes sobre la carga que transportaba la nave. Estados Unidos sostiene que se trataba de una misión “antinarcóticos”, mientras que gobiernos y analistas latinoamericanos piden una investigación transparente e independiente.
