Muerte de civil en procedimiento policial empaña la Navidad en Pitalito
Un grave hecho ocurrido durante la madrugada del 25 de diciembre en el municipio de Pitalito, Huila, puso en entredicho el balance de seguridad entregado por el Departamento de Policía Huila tras la celebración de Navidad. Aunque la institución había informado que entre las 6:00 de la tarde del 24 de diciembre y las 6:00 de la mañana del 25 no se habían registrado homicidios en su jurisdicción, la muerte de un civil durante un procedimiento policial contradice esa versión oficial.
La víctima fue identificada como Marcos Vaca Bulla, un agricultor de 52 años, quien perdió la vida tras recibir un disparo en medio de una intervención policial en el barrio La Pradera. Las circunstancias en las que ocurrió el hecho son hoy materia de investigación y han generado profunda indignación en la comunidad y fuertes cuestionamientos a la actuación de los uniformados.
Según la versión entregada por el Departamento de Policía Huila, el procedimiento se desarrollaba luego de un requerimiento ciudadano relacionado con un presunto caso de violencia intrafamiliar. De acuerdo con el pronunciamiento oficial, una patrulla del Quinto Distrito de Policía Pitalito habría sido atacada por una multitud en una presunta asonada, situación que obligó a uno de los uniformados a accionar su arma de dotación para proteger su integridad.
El teniente coronel Hegel Duckley García Medina explicó que, durante el procedimiento, una persona habría intentado despojar de su arma a un policía, lo que derivó en el disparo que dejó gravemente herido a Marcos Vaca Bulla, quien posteriormente falleció en un centro asistencial. En el mismo operativo, un uniformado habría resultado lesionado y una persona fue capturada por los delitos de violencia intrafamiliar y asonada.
No obstante, la familia de la víctima rechaza de manera contundente esta versión y sostiene que los hechos ocurrieron de forma muy distinta a lo relatado por la Policía. Según sus testimonios, no existió ninguna asonada, nadie estaba armado y en ningún momento se agredió a los uniformados.
Felipe Salamanca, hijastro del fallecido y testigo directo del procedimiento, aseguró que todo se originó por una discusión verbal entre su hermano y su pareja, sin agresiones físicas. Tras la discusión, su hermano decidió trasladarse a la vivienda familiar, y minutos después llegó la patrulla policial.
De acuerdo con su relato, uno de los uniformados adoptó desde el inicio una actitud agresiva, profiriendo insultos contra su hermano, quien se encontraba en estado de embriaguez, pero sin estar agrediendo a nadie. Salamanca indicó que uno de los policías descendió de la motocicleta y accionó un arma de electrochoque tipo táser, provocando que su hermano cayera al suelo.
El testigo afirmó que intentó intervenir únicamente para evitar que su hermano siguiera recibiendo descargas eléctricas, momento en el cual fue golpeado por otros uniformados con bolillos. “Yo solo intenté quitarle el táser, nadie estaba atacando a la Policía”, señaló.
Uno de los puntos más sensibles del caso es el disparo que acabó con la vida de Marcos Vaca Bulla. La familia sostiene que el tiro no ocurrió durante un forcejeo por el arma, como indica la versión oficial, sino cuando uno de los uniformados desenfundó su pistola y apuntó directamente hacia Felipe.
“Cuando vi que el policía me apuntó, me hice a un lado. Él disparó y fue cuando nos dimos cuenta de que la bala había impactado a Marcos, que estaba dentro de la casa, asomado en la reja”, relató Salamanca. Según este testimonio, la víctima no participaba en ningún altercado y solo observaba lo que sucedía cuando recibió el impacto en el tórax.
Tras el disparo, la familia aseguró que los uniformados ingresaron a la vivienda, sacaron al herido y lo trasladaron en una camioneta tipo planchón al hospital, junto con la persona capturada. Horas después, el centro asistencial confirmó que Marcos había llegado sin signos vitales.
Videos grabados por los familiares muestran el momento posterior al hecho, cuando Marcos es cargado por los policías, mientras se escuchan gritos reclamando el uso del arma de fuego. “Llamen a la ambulancia porque me lo mataron”, se oye decir a la esposa de la víctima en una de las grabaciones.
La madre del capturado y compañera sentimental del fallecido, Mariluz Quinayás, respaldó la versión de la familia y afirmó que no existía ninguna situación que justificara el uso de la fuerza letal. “No había fiesta, no había pelea. Cuando miré a Marcos, ya estaba herido”, declaró.
El Departamento de Policía Huila anunció la apertura de una investigación interna para esclarecer los hechos. Mientras tanto, la comunidad de Pitalito exige verdad, justicia y garantías para que casos como este no se repitan.
