Durante varias horas de este jueves, al menos cinco aeronaves militares de Estados Unidos realizaron maniobras en las cercanías del espacio aéreo venezolano, particularmente frente a Isla de Margarita y el estado Delta Amacuro. El movimiento aéreo se registró en medio del creciente despliegue militar estadounidense en el Caribe.

Entre las aeronaves detectadas destacó un Boeing RC-135, especializado en inteligencia electrónica, que operó bajo el indicativo ALBUS39 y se mantuvo realizando vuelos prolongados cerca del litoral venezolano. Junto a él actuaron otros cuatro aparatos empleados para operaciones estratégicas y de vigilancia.

Entre ellos, analistas identificaron un posible F/A-18E Super Hornet, registrado como FELIX11, proveniente del portaviones USS Gerald R. Ford, actualmente desplegado en el área. Según los reportes, todas las aeronaves se mantuvieron entre 30 y 50 kilómetros de la costa, sin ingresar en el espacio aéreo venezolano.

Un despliegue que crece en el Caribe

Estas operaciones se desarrollan en el marco de Lanza del Sur, una estrategia anunciada por Washington en octubre para reforzar su presencia militar en la región. El despliegue incluye al portaviones Gerald R. Ford, varios destructores y más de 12.000 efectivos militares, de acuerdo con datos previamente divulgados por autoridades estadounidenses.

Aunque el Pentágono califica estos vuelos como misiones “rutinarias” enfocadas en el combate al narcotráfico y la “estabilidad regional”, la actividad aérea ha aumentado de manera visible.
El 7 de noviembre, dos bombarderos B-52 fueron detectados cerca de Curazao. Y el 2 de octubre, el gobierno venezolano denunció la presencia de cinco F-35 operando en las cercanías de su espacio aéreo.

Presión estadounidense tras designación del Cartel de los Soles

Los sobrevuelos ocurren días después de que el Departamento de Estado anunciara la designación del Cartel de los Soles como organización terrorista extranjera, al señalar presuntos vínculos con Nicolás Maduro, altos mandos venezolanos y redes como el Tren de Aragua y el Cartel de Sinaloa.

La medida, que entrará en vigencia el 24 de noviembre, permitiría acciones financieras, judiciales e incluso operativas contra líderes y bienes relacionados con esta estructura en cualquier país.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, afirmó que esta designación abre “un abanico de nuevas opciones” para la administración estadounidense.

Mientras tanto, Caracas ha denunciado que Estados Unidos pretende crear un escenario de agresión. Washington insiste en que sus operaciones tienen propósitos estrictamente antinarcóticos, aunque su presencia militar en el Caribe ha aumentado de forma notable en las últimas semanas.

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