Iván Cepeda elige a Aida Quilcué como fórmula vicepresidencial para enfrentar a Paloma Valencia

La carrera presidencial en Colombia empezó a tomar forma tras los resultados de las consultas interpartidistas, y uno de los primeros movimientos estratégicos vino de parte del senador y candidato presidencial Iván Cepeda. El dirigente anunció que su fórmula vicepresidencial será la senadora indígena Aida Quilcué, una de las lideresas más representativas del movimiento indígena en el país.

El anuncio generó sorpresa dentro y fuera del Pacto Histórico, ya que se trata de una figura con gran liderazgo en comunidades indígenas, pero con un reconocimiento nacional más limitado en comparación con otros posibles nombres que sonaban para acompañar la candidatura.

Sin embargo, detrás de la decisión hay una estrategia política que apunta a fortalecer la base social del petrismo y a disputar el terreno político en una región clave: el departamento del Cauca, territorio con fuerte presencia de comunidades indígenas y con influencia política de la senadora Paloma Valencia, una de las principales rivales en la contienda presidencial.

Una apuesta por las bases sociales del petrismo

La elección de Quilcué responde a una apuesta por reforzar la identidad política del proyecto que impulsa el Gustavo Petro. Dentro del Pacto Histórico consideran que la fórmula representa las luchas de sectores históricamente excluidos, especialmente comunidades indígenas y movimientos sociales.

Quilcué es una reconocida lideresa del pueblo Nasa y ha sido una de las principales figuras del Consejo Regional Indígena del Cauca, organización que ha tenido un papel importante en la defensa de los derechos territoriales y culturales de los pueblos indígenas.

Su trayectoria incluye procesos comunitarios, movilizaciones sociales y participación política, lo que la llevó a convertirse en senadora y en una voz influyente dentro de las organizaciones indígenas del país.

De acuerdo con varios dirigentes del Pacto Histórico, esta decisión busca enviar un mensaje claro: el proyecto político pretende mantener su identidad popular y representar a sectores que históricamente han tenido poca participación en los espacios de poder.

Una jugada estratégica en el Cauca

Aunque algunos sectores del petrismo inicialmente cuestionaron la decisión, otros consideran que se trata de una jugada audaz que podría resultar clave en la campaña.

El Cauca es uno de los departamentos donde el Pacto Histórico ha tenido una importante fortaleza electoral. En las elecciones legislativas de 2022, la coalición obtuvo representación significativa en la Cámara de Representantes con figuras como Ermes Pete y Jorge Bastidas, además del respaldo de organizaciones indígenas.

En ese contexto, la presencia de Quilcué en la fórmula vicepresidencial podría consolidar el apoyo en ese territorio y reforzar la movilización de votantes cercanos a los movimientos sociales e indígenas.

Pero el cálculo político también tiene otro componente: disputar influencia en el propio territorio de Paloma Valencia, quien es oriunda de Popayán, capital del Cauca y uno de los centros políticos de la región.

Desde el petrismo consideran que esta confrontación simbólica puede trasladarse al debate nacional y fortalecer la narrativa política de Cepeda frente a su rival.

Debate interno en el Pacto Histórico

El anuncio de la fórmula vicepresidencial también generó discusiones dentro del propio Pacto Histórico. Algunas fuentes señalaron que la decisión no fue consultada ampliamente con las bases del movimiento ni con varios líderes de la coalición.

Aun así, otras figuras del sector defendieron la elección. La exministra de Ambiente Susana Muhamad destacó el perfil de Quilcué y su trayectoria en la defensa de las comunidades indígenas.

Según Muhamad, la candidatura envía un mensaje político fuerte sobre el tipo de liderazgo que busca impulsar el proyecto del Pacto Histórico: mujeres que han construido liderazgo desde las luchas sociales y comunitarias.

Para el petrismo, esta decisión recuerda lo ocurrido en 2022 con la elección de Francia Márquez como fórmula vicepresidencial de Petro, una apuesta que en su momento también generó dudas, pero que terminó convirtiéndose en una de las figuras más representativas del gobierno.

Impacto en otras candidaturas

La elección de Quilcué también tiene implicaciones en la dinámica interna del petrismo. Analistas políticos interpretan el anuncio como un mensaje que reduce las posibilidades de que el exsenador Roy Barreras pueda convertirse en fórmula vicepresidencial de Cepeda.

Barreras había aspirado a ese espacio y había criticado algunas decisiones del Gobierno y del petrismo en relación con las consultas interpartidistas.

Sin embargo, dentro de la coalición consideran que los resultados electorales obtenidos por el exsenador no le dan suficiente margen para negociar ese lugar dentro de la fórmula presidencial.

Una campaña que apenas comienza

Tras las consultas interpartidistas realizadas el 8 de marzo, la carrera hacia la primera vuelta presidencial del 31 de mayo entra ahora en una nueva etapa.

Los candidatos tienen plazo hasta el 13 de marzo para inscribir oficialmente sus candidaturas junto con sus fórmulas vicepresidenciales. Esto significa que en los próximos días se conocerán las decisiones de las demás campañas.

En el caso de Paloma Valencia, la atención está puesta en la posible elección de Juan Daniel Oviedo como su fórmula vicepresidencial. Oviedo fue considerado uno de los fenómenos políticos de la jornada electoral tras obtener más de 1,2 millones de votos.

Con estos movimientos, el panorama electoral empieza a definirse y se anticipa una campaña marcada por debates ideológicos, estrategias regionales y la disputa por el voto de sectores sociales clave en el país.

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