La tensión dentro del Gobierno nacional explotó tras las denuncias de Angie Rodríguez, directora del Dapre y gerente encargada del Fondo Adaptación, quien señaló presunta baja ejecución, decisiones administrativas cuestionables y riesgos de corrupción durante la gestión de Carlos Carrillo, hoy director de la UNGRD.
Lo que inició como un informe técnico se convirtió en una pelea abierta en el corazón del poder, involucrando al ministro del Interior, Armando Benedetti, y exponiendo fracturas internas que venían cocinándose desde hace meses.
Las denuncias que encendieron la mecha
En una rueda de prensa, Rodríguez aseguró que encontró:
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Proyectos estratégicos paralizados, como La Ruta del Arroz y La Mojana.
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Contratos sin avance real, pese a recursos asignados.
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Alertas de riesgo ignoradas durante la administración anterior.
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Señales de falta de transparencia en la gestión de Carrillo mientras estuvo al frente del Fondo.
Sus señalamientos incluyeron dudas sobre la ejecución y decisiones tomadas entre mayo y septiembre, periodo en el que Carrillo ocupó la gerencia de la entidad.
La respuesta de Carrillo: advertencias previas y señales de interferencia política
Carrillo contraatacó argumentando que:
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Él mismo había advertido a los entes de control sobre varios contratos problemáticos.
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La contratación para Dinámicas Hídricas en La Mojana —por $56.000 millones— fue declarada desierta ante riesgos de corrupción.
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La información revelada por Rodríguez habría sido suministrada por una funcionaria cercana a Katherine Rojas, exgerente del Fondo y figura con vínculos políticos.
Incluso señaló que Rojas habría buscado reabrir cuotas políticas en la entidad, insinuando que la pelea tenía trasfondo de intereses y presiones provenientes del Ministerio del Interior.
El rol de Katherine Rojas y la sombra de Benedetti
Rojas Montenegro, cercana al clan Torres (aliados de Benedetti) y esposa de un subdirector del Ministerio del Interior, llegó en septiembre de 2025 a la gerencia del Fondo Adaptación, reemplazando a Carrillo. Su paso fue breve: solo mes y medio.
Tras su salida, Angie Rodríguez asumió en encargo y revisó minuciosamente la gestión de Carrillo, elaborando el informe que desató la controversia.
Carrillo, por su parte, ya había cuestionado anteriormente a Benedetti, señalando presunta influencia indebida en decisiones del Fondo, lo que agudiza la lectura política del conflicto.
Benedetti rompe el silencio
La reacción del ministro fue inmediata y contundente:
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Llamó “mentiroso” al director de la UNGRD.
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Negó tener nexos con los contratistas mencionados.
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Lo acusó de desviar la atención de las denuncias.
El intercambio escaló a un choque personal, con acusaciones cruzadas que hoy mantienen la relación completamente rota.
Un problema que ya salpicó a la Casa de Nariño
Según conoció SEMANA, el episodio se convirtió en un verdadero dolor de cabeza en Presidencia. No solo expone divisiones internas dentro del petrismo, sino que también obliga al presidente Gustavo Petro a intervenir o tomar partido en un fuego cruzado que afecta a varias de sus entidades más sensibles.
El Fondo Adaptación, atrapado en la pelea
Mientras tanto, la entidad —crucial para atender y prevenir emergencias en zonas afectadas por el cambio climático— queda en medio de una disputa política que:
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Enturbia su misión.
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Desvía la atención de los proyectos en curso.
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Podría retrasar decisiones clave en regiones vulnerables.
Un conflicto con efectos en cadena
Hoy, cada actor mantiene su postura:
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Carrillo afirma que denunció las irregularidades a tiempo.
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Rodríguez sostiene que la gestión recibida dejó a la entidad en riesgo.
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Benedetti exige explicaciones sin evasivas.
En medio del ruido, el caso se ha convertido en uno de los episodios más tensos al interior del Gobierno Petro, y promete prolongarse mientras avanzan las investigaciones de los organismos de control.
