Cáncer y sexualidad: la realidad íntima que pocos abordan

Hablar de cáncer suele centrarse en diagnósticos, tratamientos y supervivencia. Sin embargo, hay un aspecto que permanece en silencio: el impacto en la sexualidad y la salud íntima de quienes enfrentan la enfermedad. Pacientes y especialistas coinciden en que esta dimensión sigue siendo invisibilizada, pese a afectar profundamente la calidad de vida.

Historias como la de Yenny Pinzón, diagnosticada con cáncer de mama, reflejan una realidad compleja. Tras someterse a quimioterapia, su vida cambió radicalmente, no solo a nivel físico, sino también emocional y en su intimidad.

“No soy capaz de sostener una relación íntima”, confesó a su pareja, describiendo el dolor y malestar que le impedían tener contacto físico.

Más allá del diagnóstico: efectos invisibles

En Colombia, la magnitud del problema es significativa. Según datos de la Cuenta de Alto Costo, en 2025 se registraron más de 780.000 casos de cáncer en el país. Aunque los efectos secundarios más conocidos incluyen caída del cabello, fatiga o náuseas, existen otros menos visibilizados que impactan directamente la sexualidad.

La médica Alexandra Caballero Guzmán explica que tratamientos como la quimioterapia pueden suprimir las hormonas sexuales, generando cambios similares a una menopausia inducida, incluso en personas jóvenes.

Esto se traduce en disminución del deseo sexual, alteraciones emocionales y problemas físicos tanto en hombres como en mujeres.

Dolor, resequedad y rechazo al contacto

Uno de los efectos más difíciles es la mucositis, una inflamación de las mucosas del cuerpo que puede causar dolor intenso, sangrado y fisuras.

En el caso de las mujeres, también aparece el síndrome genitourinario de la menopausia, que genera sequedad vaginal y atrofia, haciendo que incluso actividades cotidianas como caminar o usar ropa interior resulten incómodas.

“Ni siquiera tú misma te puedes tocar, porque eso te arde, te duele”, relató Yenny, evidenciando el nivel de afectación.

Estas condiciones hacen que la intimidad pase a un segundo plano, no por falta de deseo emocional, sino por el dolor físico.

Impacto en la pareja y la vida emocional

El cáncer no solo transforma el cuerpo, también redefine las relaciones. Muchas parejas enfrentan rupturas durante los tratamientos, en parte por la falta de comprensión o por los cambios en la dinámica afectiva.

La psicooncóloga Mayra Alejandra Vaca señala que el diagnóstico genera emociones como ansiedad, miedo, vergüenza y culpa, lo que afecta directamente el deseo sexual.

Además, en muchos casos, la pareja asume el rol de cuidador, lo que puede alterar el vínculo afectivo y dificultar la conexión íntima.

Autoimagen y pérdida de identidad

Otra dimensión clave es la percepción del propio cuerpo. Pacientes como Diana Laverde, diagnosticada con cáncer ginecológico, relatan dificultades para aceptar los cambios físicos tras cirugías y tratamientos.

“Me miro al espejo y me da pena”, aseguró, describiendo cómo la transformación corporal afecta la autoestima y la disposición a compartir intimidad.

Procedimientos como mastectomías, cambios de peso o pérdida de cabello pueden generar una desconexión con la identidad sexual.

Falta de información: una deuda del sistema

Uno de los principales problemas es la falta de orientación médica sobre estos efectos. Muchas pacientes afirman que nunca fueron informadas sobre cómo los tratamientos afectarían su vida sexual.

Aunque existen rutas como la atención integral para el cáncer, la salud sexual no suele abordarse de manera suficiente en Colombia.

Esto obliga a los pacientes a buscar ayuda en asociaciones o especialistas externos, donde reciben recomendaciones sobre lubricantes especiales, hidratación de mucosas y terapias de rehabilitación pélvica.

Recomendaciones médicas y acompañamiento

Los expertos coinciden en que el manejo debe ser integral. Se recomienda el uso de hidratantes y lubricantes específicos —sin parabenos ni sustancias irritantes—, así como terapias que ayuden a recuperar la funcionalidad del cuerpo.

También es fundamental abordar temas como fertilidad, prevención de infecciones de transmisión sexual y planificación familiar antes de iniciar tratamientos.

El rol del apoyo psicológico

El acompañamiento psicológico es clave en este proceso. No solo ayuda a manejar el impacto emocional del diagnóstico, sino también a reconstruir la relación con el propio cuerpo y la pareja.

Los especialistas sugieren explorar nuevas formas de intimidad más allá del acto sexual, como caricias, comunicación emocional y cercanía afectiva.

Un tema que deja de ser tabú

La sexualidad en pacientes con cáncer sigue siendo un tema rodeado de tabúes, incluso dentro del sistema de salud. Sin embargo, cada vez más voces buscan visibilizar esta realidad.

Reconocer que el bienestar sexual también es parte de la calidad de vida es un paso fundamental para ofrecer una atención verdaderamente integral.

Para quienes enfrentan esta enfermedad, el reto no es solo sobrevivir, sino también reconstruir su vida en todas sus dimensiones, incluida la más íntima.

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