Avión FAC sin seguro: nuevo foco en investigación del accidente en Putumayo

A 18 días del trágico accidente del avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana en Puerto Leguízamo, que dejó 69 uniformados fallecidos y 54 heridos, surge una nueva polémica que podría cambiar el rumbo de la investigación: la aeronave no contaría con seguro.

La revelación, divulgada por medios de comunicación, ha generado un fuerte debate público y político sobre las condiciones en las que operaba el avión militar, identificado como FAC 1016.

Déficit millonario en aseguramiento

Según la información conocida, la Fuerza Aeroespacial Colombiana habría advertido desde enero de 2026 sobre un déficit cercano a los 258.000 millones de pesos para cubrir el aseguramiento de toda su flota.

Pese a esta alerta, no se habrían asignado los recursos necesarios para garantizar la cobertura de las aeronaves, lo que ahora pone en entredicho la gestión institucional frente a los riesgos operativos.

De confirmarse que el avión accidentado no tenía seguro, las responsabilidades podrían extenderse más allá de lo técnico, alcanzando decisiones administrativas y presupuestales.

Debate político sin respuestas clave

La controversia toma mayor fuerza porque esta información se conoció apenas días después de un debate de control político en la Comisión Sexta del Senado, en el que no se abordó el tema del aseguramiento de la aeronave.

Este vacío ha sido cuestionado por distintos sectores, que exigen mayor transparencia en un caso que enluta a las Fuerzas Militares y al país.

Investigación internacional en curso

El comandante de la FAC, Carlos Fernando Silva Rueda, informó que antes de finalizar abril se entregará un informe preliminar sobre las causas del siniestro.

Hasta el momento, las hipótesis oficiales se han centrado en aspectos técnicos, señalando que el avión tenía capacidad de operar por más de 40 años gracias a los mantenimientos realizados.

En la investigación participan expertos internacionales de compañías como Lockheed Martin, Rolls-Royce y TCG, quienes ya realizaron inspecciones en la zona del accidente.

Estado de la flota y dudas operativas

Actualmente, Colombia cuenta con siete aeronaves tipo C-130, de las cuales dos están en proceso de retiro debido a los altos costos de mantenimiento.

El avión siniestrado llevaba seis años en operación y, según la FAC, contaba con certificación de vuelo vigente, lo que añade complejidad al caso.

Gobierno responde a cuestionamientos

El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, rechazó las versiones que apuntan a un debilitamiento de la capacidad aérea del país.

Según afirmó, Colombia mantiene una de las capacidades operativas más altas de la región y aseguró que ninguna tripulación abordaría una aeronave que no cumpliera con los estándares de seguridad.

No obstante, el posible faltante en seguros abre un nuevo frente de cuestionamiento sobre la gestión de riesgos en la institución.

Balance de víctimas

Por su parte, el comandante del Ejército, Royer Gómez Herrera, actualizó el estado de los heridos: tres uniformados permanecen hospitalizados, cinco siguen en recuperación y 44 ya fueron dados de alta.

La magnitud de la tragedia mantiene al país en expectativa frente a las conclusiones oficiales.

Un caso que podría escalar

El posible hecho de que el Hércules C-130 operara sin seguro no solo tiene implicaciones económicas, sino también legales y administrativas.

Expertos señalan que este elemento podría agravar la responsabilidad del Estado en caso de confirmarse negligencia o falta de previsión.

Mientras avanzan las investigaciones, Colombia espera respuestas claras sobre lo ocurrido, en un caso que no solo involucra aspectos técnicos, sino también decisiones estructurales dentro del sector defensa.

La verdad sobre el accidente en Puerto Leguízamo será clave para evitar que una tragedia de esta magnitud vuelva a repetirse.

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