El general (r) Rodolfo Palomino, exdirector de la Policía Nacional, fue capturado en las últimas horas por orden de la Corte Suprema de Justicia, tras ser condenado a siete años de prisión por el delito de tráfico de influencias de servidor público.

La captura se produjo este lunes, 24 de noviembre, luego de que la Sala de Primera Instancia emitiera la orden judicial. Aunque inicialmente se adelantó un operativo en su residencia, las autoridades confirmaron que Palomino no se encontraba allí. Paralelamente, el oficial retirado se presentó de manera voluntaria ante el CTI en el Centro de Estudios Superiores de la Policía (Cespo), donde fue recibido por unidades de policía judicial que materializaron la orden de captura.

En su cuenta de X, Palomino manifestó:
“Siempre he respetado y acatado las disposiciones de la justicia, así no las comparta. Por eso esta mañana me presenté voluntariamente ante el CTI para seguir atendiendo los requerimientos judiciales como corresponde”.

Tras su entrega, el general (r) fue trasladado al búnker de la Fiscalía General de la Nación, donde iniciará el cumplimiento de su condena, impuesta por haber intervenido irregularmente para evitar la captura del empresario Luis Gonzalo Gallo Restrepo.

Los hechos que llevaron a la condena

La Corte Suprema determinó que Palomino ejerció influencia indebida sobre la fiscal especializada Sonia Lucero Velásquez Patiño, con el fin de frenar la detención de Gallo, investigado por un caso de despojo de tierras y con riesgo de fuga.

Según la Sala, el exdirector de la Policía utilizó su rango y su poder institucional para presionar a la funcionaria, argumentando la supuesta importancia social del empresario y sus relaciones con figuras de alto nivel. Aunque la fiscal no accedió a las pretensiones del general (r), la Corte concluyó que la conducta constituyó una grave afectación al bien jurídico de la administración pública y representó una “defraudación a la confianza” depositada en la institución.

El próximo jueves 4 de diciembre a las 4:30 p. m., se conocerán los detalles completos de la sentencia.

Un magistrado se apartó de la decisión

El magistrado Jorge Caldas, ponente del proceso, emitió un salvamento de voto al considerar que no existían razones suficientes para ordenar la captura inmediata del general (r). Argumentó que Palomino dejó la función pública hace una década, no ha reincidido en conductas delictivas y mantiene suficiente arraigo para garantizar su comparecencia.

Caldas sostuvo además que, aunque la conducta fue grave, no produjo daño material, pues la fiscal no atendió la presión ejercida y la captura de Gallo no se vio obstaculizada. También señaló que la pena impuesta no indicaría un riesgo de fuga.

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