El control que ejercen las disidencias de las Farc sobre la población civil en la zona rural de Jamundí, Valle del Cauca, ya alcanza niveles propios de un Estado paralelo. Además de imponer restricciones a la movilidad, horarios y comportamiento de los habitantes, los grupos armados ilegales ahora cobran peajes a quienes transitan por vías rurales estratégicas.
SEMANA conoció fotografías y videos que circulan en redes sociales donde se evidencia el denominado “peaje del Naya”, una talanquera ilegal operada por al menos dos hombres, en la que todas las personas deben detenerse y pagar:
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$8.000 pesos para motocicletas
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$15.000 pesos para vehículos particulares
Ubicación estratégica y recaudo ilegal
El peaje está ubicado en un puente que da acceso al sector conocido como Playa del Valle, en la subregión del Naya, zona rural alta de Jamundí. El dinero recaudado mediante esta modalidad de extorsión sistemática termina en las arcas del frente Jaime Martínez, estructura de las disidencias de las Farc bajo el mando de alias Iván Mordisco.
“Todos pagan y por todo”
El dominio armado de este grupo no se limita al control vial. Según denuncias de la comunidad, los disidentes adelantan la construcción de una carretera entre los corregimientos de San Antonio y Villacolombia, una obra que estaría siendo financiada forzosamente por los campesinos.
Cada familia ha sido obligada a entregar:
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$500.000 pesos por hogar
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$80.000 pesos adicionales por cada niño matriculado en la escuela
Para muchas familias, esto representa más de $700.000 pesos en pocos días, en una región donde los jornales diarios apenas oscilan entre $50.000 y $60.000 pesos.
“Vivimos del día a día. ¿Cómo esperan que paguemos medio millón y más por nuestros hijos? El que no paga, aparece muerto. Así de simple”, relató un campesino bajo condición de anonimato.
Control total y terror
A tan solo 25 minutos del casco urbano de Jamundí, la estructura de alias Iván Mordisco ha consolidado lo que líderes sociales describen como una república independiente, donde la ley es impuesta a punta de fusil.
En menos de un año, según denuncias recogidas por SEMANA, en esta zona se han registrado:
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Más de 50 personas asesinadas
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360 ciudadanos retenidos
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71 secuestros
La gravedad de la situación llevó a la Defensoría del Pueblo a emitir una alerta temprana por la “violación sistemática de los derechos humanos” en este territorio.
Retenes armados y advertencias
Videos conocidos por SEMANA muestran a hombres armados con fusiles patrullando las veredas, deteniendo a ciclistas y exigiendo documentos, mientras intimidan a la población civil. En las vías se observan pancartas, grafitis y pasacalles que advierten que se trata de territorio controlado por la columna Jaime Martínez.
“El mensaje es claro: aquí manda la guerrilla”, afirmó un líder campesino.
El primer retén armado se encuentra en el corregimiento de Ampudia, a solo diez minutos en carro desde el centro de Jamundí, evidencia del avance del control territorial de las disidencias ante la limitada presencia del Estado.
