La violencia volvió a golpear a la Fuerza Pública en el Huila. La patrullera de la Policía Nacional Karen Estefany Pajoy Candela, de 21 años, fue asesinada en la mañana de este martes en la vereda Alto Cañada, zona rural del municipio de La Plata, mientras se desplazaba en motocicleta junto a su hijo de cuatro años, quien presenció el crimen.
De acuerdo con las primeras informaciones oficiales, el homicidio habría sido perpetrado por disidencias de las Farc, pertenecientes al Estado Mayor Central (EMC), estructura comandada por Néstor Gregorio Vera Fernández, alias ‘Iván Mordisco’. El ataque ocurrió cuando la joven uniformada se encontraba en periodo de vacaciones, desarmada e indefensa.
El asesinato generó un amplio rechazo a nivel regional y nacional, incluyendo un pronunciamiento del presidente Gustavo Petro, quien a través de su cuenta en la red social X calificó el hecho como un “crimen de guerra brutal cometido por el EMC”, señalando que la patrullera fue asesinada frente a su hijo.
El ataque
La patrullera, quien llevaba ocho días de vacaciones, se movilizaba hacia una institución educativa para dejar a su hijo cuando fue interceptada por hombres armados en motocicletas, quienes le dispararon sin mediar palabra. Según una fuente oficial, los atacantes se desplazaban en dos motocicletas Yamaha, vestían de negro y portaban pasamontañas, tras lo cual huyeron con rumbo al sector de Las Mercedes.
El cuerpo de Karen Estefany Pajoy Candela fue abandonado a un costado de la vía y hallado posteriormente por campesinos, quienes alertaron a la Policía. La uniformada laboraba en la Seccional de Inteligencia Policial (Sipol) de Pitalito y llevaba dos años, siete meses y siete días de servicio en la institución. Era madre soltera.
Las autoridades atribuyen el ataque al frente ‘Hernando González Acosta’, del Bloque Central ‘Isaías Pardo’, organización armada que ha venido ejecutando acciones violentas contra la Fuerza Pública y la población civil en esta región del país.
Reacciones oficiales
El director de la Policía Nacional, brigadier general William Oswaldo Rincón Zambrano, rechazó de manera categórica el asesinato y lo calificó como un acto de retaliación criminal que enluta a la institución y conmueve al país. “Estas estructuras criminales no respetan la vida ni la tranquilidad de los colombianos”, afirmó.
Por su parte, el comandante de la Policía del Huila, coronel Carlos Eduardo Téllez Betancourt, confirmó que la patrullera se encontraba en vacaciones, desarmada y transportando a su hijo al momento del ataque, y aseguró que, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación y las Fuerzas Militares, se adelantan las investigaciones para dar con los responsables.
Repudio político y regional
Diversos sectores políticos expresaron su condena. La representante huilense Luz Pastrana lamentó el asesinato y exigió acciones urgentes frente al deterioro del orden público en el occidente del Huila. En el mismo sentido se pronunciaron el representante a la Cámara Julio César Triana y el senador Carlos Julio González Villa, quienes calificaron el hecho como atroz y pidieron medidas contundentes para proteger a la Fuerza Pública.
Desde la oposición, la senadora María Fernanda Cabal cuestionó la política de paz total del Gobierno nacional y señaló que “no ha funcionado”, insistiendo en la necesidad de devolver la seguridad al país.
La Gobernación del Huila, en cabeza de Rodrigo Villalba Mosquera, también expresó su solidaridad con la familia de la patrullera y rechazó el crimen, señalando que su muerte enluta no solo a la Policía Nacional, sino a todo el departamento.
Mientras avanzan las investigaciones, el asesinato de Karen Estefany Pajoy Candela se suma a una serie de hechos violentos recientes en el Huila y reabre el debate nacional sobre la seguridad, la protección de los uniformados y la persistente presencia de grupos armados ilegales en los territorios.
