El animador fue citado a un supuesto cumpleaños en Lima. Sicarios lo esperaban. Las autoridades investigan un posible caso de extorsión.
Perú permanece consternado por el asesinato de Rogers Gallegos Rodríguez, un joven animador de fiestas infantiles conocido popularmente como el payaso Tuki Tuki, quien fue asesinado a disparos tras ser engañado con una falsa fiesta infantil, en lo que las autoridades investigan como un crimen premeditado.
El homicidio ocurrió el 11 de diciembre en el distrito de Ate, en Lima, cuando el artista, de 28 años, acudió a lo que creía sería una presentación de último momento. De acuerdo con el diario La República, Gallegos recibió la invitación mientras se encontraba con su equipo de trabajo y aceptó sin sospechar que se trataba de una trampa mortal.
La trampa: una fiesta que nunca existió
Tuki Tuki llegó al lugar acompañado de su DJ y su manager. Al tocar el timbre de la vivienda, nadie abrió la puerta, por lo que el animador llamó al número desde el cual había sido contratado. Una mujer respondió y aseguró que estaba bañando a la supuesta cumpleañera, pidiéndole que esperara unos segundos para iniciar el show.
Ese breve momento fue aprovechado por los atacantes. Dos sicarios que se movilizaban en motocicleta se acercaron y abrieron fuego contra el payaso, causándole la muerte en el lugar. Sus acompañantes sobrevivieron al ataque.
La madre de la víctima aseguró al medio peruano que en la vivienda no había ninguna señal de una fiesta infantil, lo que refuerza la hipótesis de que el crimen fue planeado con antelación. “Ella le ha hecho la camita a mi hijo”, expresó entre lágrimas.
Testigos vieron a los sicarios antes del ataque
Uno de los sobrevivientes relató que, minutos antes del crimen, notaron una motocicleta sospechosa y a un hombre con chaleco naranja, quien presuntamente habría participado en el atentado. Estos detalles ya están en poder de las autoridades.
Extorsión: el posible móvil del asesinato
Las primeras hipótesis apuntan a que el asesinato estaría relacionado con extorsiones. Según medios locales y versiones de la familia, Rogers Gallegos venía siendo amenazado desde hace aproximadamente cuatro meses por delincuentes que le exigían una fuerte suma de dinero.
Ante su negativa a pagar, los criminales habrían intensificado las intimidaciones. En uno de los episodios más graves, una granada fue lanzada contra su vivienda, un hecho que no logró amedrentarlo, pero que ahora cobra relevancia en la investigación.
Investigación en curso
Las autoridades peruanas avanzan en las pesquisas para esclarecer el crimen, identificar a los autores materiales e intelectuales y confirmar si el asesinato del payaso Tuki Tuki fue una represalia directa por negarse a pagar extorsiones.
Mientras tanto, familiares, amigos y colegas del mundo del entretenimiento infantil exigen justicia por la muerte de un joven artista que llevó alegría a cientos de niños y que terminó siendo víctima de la violencia criminal que golpea a distintos sectores del país.
