La continuidad del arancel del 10% impuesto por Estados Unidos a productos del sector acuícola ha afectado de manera directa los ingresos de los exportadores colombianos —especialmente del Huila— y mantiene un panorama de total incertidumbre sobre su posible levantamiento. Así lo afirmó Carlos Alberto Robles, director ejecutivo de la Federación Colombiana de Acuicultores (Fedeacua), en diálogo con LA NACIÓN.
Un sector que crece en volumen, pero pierde ingresos
Robles indicó que, aunque el balance definitivo del 2025 aún no está cerrado, se proyecta un crecimiento del 5% en la producción acuícola frente al año anterior. En exportaciones, con corte al 30 de septiembre, el volumen aumentó alrededor del 3%.
No obstante, los ingresos cayeron un 7% en comparación con el mismo periodo de 2024.
“Colombia sigue siendo un actor relevante en la exportación de tilapia —especialmente fresca, entera o en filete— hacia Estados Unidos, nuestro principal socio comercial. Pero en términos de ingresos en dólares, sí hay una reducción, y esto se debe directamente al arancel del 10%”, explicó Robles.
El arancel lo están pagando los exportadores colombianos
El dirigente gremial señaló que el impacto ha sido asumido casi en su totalidad por los exportadores, no por los compradores estadounidenses.
“Los importadores no han asumido el arancel; han mantenido estables los precios al consumidor interno. Eso obliga a que el 10% recaiga sobre los exportadores, afectando sus balances y reduciendo su margen”, afirmó.
El resultado ha sido una disminución en los ingresos pese al aumento del volumen exportado, además de un ambiente de incertidumbre entre los compradores en Estados Unidos.
Recientemente, el gobierno de ese país amplió la lista de productos colombianos exentos del arancel del 10%, pero la acuicultura no fue incluida.
Precios influidos por factores globales
Robles explicó que los precios internacionales dependen de la demanda estadounidense, de la competencia con otros proveedores y del comportamiento de China, principal exportador de tilapia congelada hacia EE. UU.
Si bien los precios se han mantenido estables, el arancel continúa afectando los ingresos del sector colombiano.
¿Por qué no se ha levantado el arancel?
Sobre las razones detrás de la decisión del Gobierno estadounidense, Robles afirmó:
“Son decisiones internas del presidente Trump. Desconocemos los factores y los intereses involucrados. Hemos insistido al Gobierno colombiano en la necesidad de que la acuicultura sea incluida en la reducción de aranceles, pero no se ha logrado”.
El panorama es incierto. No hay claridad sobre si el arancel será eliminado o ampliado, ni si se extenderá a todos los países.
Colombia, un proveedor pequeño pero dependiente del mercado estadounidense
Pese a que Colombia no es un proveedor determinante para Estados Unidos, para el país —especialmente para el Huila— la exportación de tilapia es estratégica.
“De estas exportaciones dependen miles de empleos y buena parte de la economía local del departamento. Las inversiones están orientadas a fortalecer presencia en el mercado estadounidense, lo que vuelve la situación aún más compleja”, señaló Robles.
Los desafíos más críticos del sector
Finalmente, el director de Fedeacua destacó tres grandes preocupaciones:
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Seguridad en las regiones, que presenta un deterioro evidente.
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Seguridad jurídica, esencial para las actividades productivas.
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Necesidad de avanzar en la formalización agrícola, una demanda histórica del sector agroindustrial.
Robles concluyó que, aunque el sector sigue cumpliendo sus compromisos de exportación, el futuro inmediato es incierto y depende en gran medida de las relaciones bilaterales entre Colombia y Estados Unidos.
