‘Alerta’ amplía denuncias de acoso en Caracol y revela presunto veto laboral

El comediante Juan Ricardo Lozano, conocido popularmente como ‘Alerta’ por su participación en Sábados Felices, volvió a sacudir el panorama mediático colombiano tras ampliar sus denuncias sobre presuntos casos de acoso sexual y laboral al interior de Caracol Televisión.

En una reciente entrevista, el humorista y abogado aseguró que fue apartado del canal luego de apoyar a varias mujeres que denunciaron situaciones irregulares dentro del programa, lo que —según su testimonio— lo convirtió en una figura incómoda para la empresa.

Denuncias que escalaron dentro del canal

Lozano explicó que, debido a su formación como abogado, se convirtió en un punto de apoyo para extras y artistas que buscaban orientación frente a posibles casos de abuso.

“Recibía mucha información de las niñas extras o de las artistas (…) me buscaban para consultarme ciertas cosas”, relató, señalando que muchas de estas situaciones incluían tanto acoso sexual como presiones laborales.

Según su versión, decidió acompañar a varias de estas mujeres en procesos de denuncia, lo que generó tensiones dentro del equipo de trabajo. “Me decían lambón y metido, pero llegué hasta las últimas consecuencias”, afirmó.

Obstáculos legales y vacíos en protección

Uno de los puntos clave que expuso el comediante tiene que ver con las dificultades legales para avanzar en las denuncias. De acuerdo con Lozano, ciertas figuras dentro del programa, como las concursantes de cuentachistes, no contaban con protección suficiente bajo la legislación laboral vigente.

Esto, en la práctica, habría limitado las posibilidades de que los casos prosperaran ante instancias formales, dejando a varias presuntas víctimas sin herramientas jurídicas efectivas.

Condiciones laborales cuestionadas

Además del acoso, Lozano denunció condiciones laborales que calificó como indignas para algunos trabajadores del programa. Entre ellas, mencionó que los extras debían comer en el suelo o en condiciones precarias durante largas jornadas de grabación.

“Había tratos inhumanos”, aseguró, añadiendo que logró impulsar algunos cambios, como la reorganización de las jornadas para reducir la carga laboral.

“Me convertí en un problema”

El comediante fue enfático al señalar que su salida del canal estuvo directamente relacionada con su rol en estas denuncias.

“Empecé a ser un problema para la empresa”, afirmó, sugiriendo que su postura crítica y su acompañamiento a las víctimas generaron incomodidad en la dirección del programa.

Incluso señaló directamente a Juan Ignacio Velásquez como una de las personas que, según su relato, habría frenado procesos e investigaciones internas.

Investigación que no avanzó

Lozano también reveló que llevó pruebas directamente a Gonzalo Córdoba, lo que inicialmente derivó en el anuncio de una investigación interna.

Sin embargo, aseguró que esta no prosperó y que, por el contrario, derivó en su marginación dentro del canal. Según su testimonio, tras ese episodio comenzó a experimentar un aislamiento tanto laboral como social.

Silencio y presión interna

Otro de los elementos más delicados de su relato apunta a un presunto “pacto de silencio” dentro del equipo de trabajo. Lozano afirmó que varios compañeros evitaron pronunciarse por miedo a represalias.

“Los reunían, les hacían firmar compromisos y les advertían que no podían hablar”, aseguró, describiendo un ambiente de presión que dificultaba la denuncia pública de estos hechos.

El papel del humor en la normalización

El comediante también reflexionó sobre el rol del humor en este tipo de contextos, señalando que, en algunos casos, puede ser utilizado para minimizar o encubrir comportamientos inapropiados.

“El humor puede acolchonar la problemática y hacer que no se perciba tan grave”, explicó, advirtiendo sobre los riesgos de trivializar situaciones de acoso.

Llamado a cambios estructurales

Finalmente, Lozano hizo un llamado a las autoridades y a la sociedad para tomar medidas más contundentes frente a este tipo de situaciones. Incluso planteó la posibilidad de que el Estado revise las concesiones a medios que permitan conductas ilegales dentro de su operación.

El caso ha reavivado el debate sobre las condiciones laborales en la industria del entretenimiento y la necesidad de garantizar entornos seguros para todos los trabajadores.

Un escándalo en desarrollo

Las declaraciones de ‘Alerta’ se suman a otras voces que han comenzado a denunciar presuntas irregularidades dentro de Caracol Televisión, en medio de investigaciones internas que aún no han concluido.

Mientras tanto, el país sigue atento a la evolución de este caso, que podría tener implicaciones profundas tanto para la industria televisiva como para la protección de los derechos laborales y la lucha contra el acoso en Colombia.

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