Barranquilla vuelve a soñar con convertirse en sede oficial de la Fórmula 1. El alcalde Alejandro Char confirmó que directivos de la máxima categoría del automovilismo visitaron nuevamente la ciudad hace apenas dos semanas, reactivando la posibilidad de un Gran Premio en Colombia.
La idea, que había sido impulsada en 2022 durante la administración de Jaime Pumarejo, se estancó por desacuerdos con el Gobierno nacional de ese entonces. Sin embargo, Char aseguró que el interés de la F1 sigue más vivo que nunca.
“Volvieron hace 15 días”
En diálogo con El Heraldo, el mandatario reveló información que no había sido pública:
“Esto es algo que no le he dicho a nadie. Las personas de la Fórmula 1 que vinieron en 2022 volvieron hace 15 días. Los llamamos y quedaron todavía más sorprendidos con la ciudad”.
La temporada de F1 terminó recientemente con el título de Lando Norris, por encima de Max Verstappen y Oscar Piastri, y ahora el foco se desplaza hacia las nuevas sedes potenciales, entre ellas Barranquilla.
El sueño revive
Char afirmó que los ejecutivos continúan interesados en el proyecto del circuito junto al río Magdalena, cerca del Gran Malecón, una zona icónica del desarrollo urbano reciente.
“Siguen interesados en hacer ese circuito por la vía paralela al río. No podían creer todo lo que ha pasado en Barranquilla en los últimos tres años”.
El alcalde destacó que, a diferencia de 2022, el avance del proyecto ya no depende del gobierno nacional:
“La aprobación depende solo de nosotros. Ya no se necesita el aval de la nación, solo ponernos de acuerdo con ellos”.
Char puso como ejemplo el impacto económico del Gran Premio de Miami y aseguró que Barranquilla tiene la experiencia y el potencial para asumir un evento de esta magnitud.
El circuito callejero: la apuesta
El mandatario confirmó que el diseño sería callejero e incluiría zonas llamativas para los directivos:
“Les gustó la loma alrededor del monumento de la Aleta del Tiburón, les encanta la fuerza y el movimiento del río”.
Aseguró además que la ciudad está lista para asumir un desafío de esta categoría:
“Barranquilla se redescubrió con sus cuerpos de agua, su mar, su gente, sus museos y su deporte. No le tenemos miedo a ir por la de oro”.
El principal obstáculo: el aeropuerto
En la reunión también se discutió un punto sensible: el estado del Aeropuerto Ernesto Cortissoz, considerado uno de los mayores impedimentos para realizar un evento de talla mundial.
“La única queja fue esa. Dicen que ya es hora de que la ciudad tenga un aeropuerto más cerca. Estamos muy descontentos”.
Char añadió que hay constantes quejas por el deterioro de la terminal:
“Ponen a subir y bajar por escaleras a personas en condición de discapacidad porque no sirve la rampa. Dicen que están haciendo inversiones, espero que se vean pronto”.
