Adultos mayores capturados por error: recibían dinero de sus hijos sin saber que provenía de extorsiones
Quince personas, entre ellas varios adultos mayores residentes en Bogotá, recuperaron su libertad luego de haber sido capturadas en una operación contra una presunta banda de extorsionadores. La decisión fue tomada por una juez de control de garantías, quien detectó graves inconsistencias en la investigación adelantada por la Fiscalía General de la Nación y concluyó que no existían pruebas que los vincularan con actividades ilícitas.
Durante las audiencias, la juez advirtió que los investigadores no lograron demostrar ningún nexo entre los adultos mayores y la estructura criminal. En varios casos, la única “evidencia” presentada fue la recepción de transferencias de dinero enviadas por familiares, recursos que los implicados utilizaron para gastos básicos como alimentación y medicamentos.
Uno de los casos más impactantes fue el de Alba, una mujer de la tercera edad que tuvo que comparecer a la audiencia de manera virtual desde una unidad de cuidados intensivos, conectada a oxígeno. La adulta mayor había sido detenida bajo la sospecha de recibir dinero producto de extorsiones; sin embargo, según se estableció en la diligencia judicial, los recursos provenían de su hijo, quien le enviaba apoyo económico para su manutención.
El hijo de Alba explicó ante la juez que su madre desconocía completamente el origen de los fondos y que asumió que se trataba de una ayuda familiar. La funcionaria judicial fue enfática al señalar que “en ningún momento se aportó material probatorio que confirmara que Alba estuviera involucrada en las extorsiones”, dejando claro que aceptar dinero de un familiar no constituye, por sí solo, un delito.
Un caso similar fue el de María, otra adulta mayor propietaria de un taller de costura, quien también recibió dinero de su hijo —actualmente privado de la libertad— a través de una transferencia realizada desde un teléfono celular. La juez concluyó que dicha información no demostraba participación alguna en llamadas extorsivas ni relación directa con los hechos investigados, ordenando su inmediata liberación.
De los 39 capturados inicialmente durante los operativos realizados en diciembre, solo 24 continúan vinculados al proceso judicial, mientras que 15 personas quedaron en libertad tras evidenciarse la ausencia de pruebas en su contra. Algunos de los liberados analizan iniciar acciones legales contra la Fiscalía por las irregularidades cometidas durante el procedimiento, según reveló la revista Semana.
Megatomas y cuestionamientos
Las capturas se dieron en el marco de una serie de megatomas realizadas en Bogotá y Cundinamarca durante los últimos 90 días, operativos que dejaron más de 5.200 detenidos y, según cifras oficiales, una reducción significativa en delitos como homicidio, hurto y extorsión.
Aunque las autoridades destacaron la desarticulación de al menos tres bandas criminales, los errores en la judicialización de personas inocentes han generado fuertes cuestionamientos sobre el rigor investigativo de la Fiscalía y el impacto de estas acciones sobre ciudadanos vulnerables, especialmente adultos mayores que dependían económicamente de sus familiares.
