Arrestan al príncipe Andrés en Reino Unido por sospechas ligadas al caso Epstein
El escándalo internacional en torno al financiero estadounidense Jeffrey Epstein sumó este jueves un nuevo capítulo con la detención del príncipe Príncipe Andrés, hijo de la fallecida Reina Isabel II y hermano del rey Carlos III.
La policía británica confirmó el arresto de un hombre de aproximadamente 66 años bajo sospecha de “mala conducta en el ejercicio de un cargo público”, en hechos relacionados con su etapa como enviado especial para el Comercio Internacional. Aunque el comunicado oficial de la Policía de Thames Valley no mencionó nombres —práctica habitual en el Reino Unido— fuentes de la prensa británica identificaron al detenido como el duque de York, quien fue despojado previamente de sus títulos militares y funciones públicas.
La detención se produjo el mismo día en que el príncipe cumplía 66 años. Las autoridades también informaron que se realizan registros en dos domicilios en Inglaterra en el marco de la investigación.
Nuevos documentos y correos electrónicos
El arresto se produce días después de que salieran a la luz nuevos documentos del caso Epstein. Según reportes judiciales conocidos el 11 de febrero, el hermano del rey habría compartido información confidencial con el financiero estadounidense en 2010, cuando ejercía como representante especial para el Comercio Internacional del Reino Unido, cargo que ocupó entre 2001 y 2011.
Entre los archivos divulgados figura un correo electrónico fechado el 24 de diciembre de 2010, en el que supuestamente el príncipe remitió a Epstein un “informe confidencial” sobre oportunidades de inversión en Afganistán. Otros documentos indicarían que también envió reportes relacionados con viajes oficiales a China, Singapur y Vietnam.
Tras la difusión de estos archivos, la fiscalía británica informó que se encontraba “en contacto” con la policía para analizar el contenido y determinar si existía base para una investigación formal.
El trasfondo del escándalo
El nombre del príncipe Andrés ha estado vinculado durante años al entramado judicial de Epstein, quien fue acusado de tráfico sexual de menores y murió en prisión en 2019 mientras esperaba juicio en Estados Unidos. Las revelaciones sobre su red de contactos, que incluía figuras políticas, empresariales y sociales de alto perfil, provocaron una crisis reputacional para la monarquía británica.
El caso más conocido fue la demanda civil presentada en Estados Unidos por Virginia Giuffre, quien acusó al príncipe de agresión sexual cuando era menor de edad. Aunque el duque de York negó reiteradamente las acusaciones, el litigio se resolvió en 2022 mediante un acuerdo extrajudicial cuyo monto no fue oficialmente revelado. Giuffre falleció en 2025, según reportes públicos.
Posteriormente, otras mujeres afirmaron haber sido enviadas por Epstein al Reino Unido para mantener encuentros con el hijo de Isabel II. En paralelo, abogados estadounidenses aseguraron que una de sus clientas denunció hechos ocurridos en Florida en 2006.
Investigación en curso y repercusiones políticas
La Policía de Thames Valley indicó que el arresto forma parte de una investigación en curso por presunta mala conducta en cargo público, una figura que en el sistema británico puede implicar el uso indebido de funciones oficiales o la vulneración de obligaciones inherentes al cargo.
De forma paralela, la policía de Surrey señaló que revisó información relacionada con presuntas agresiones sexuales y trata de personas ocurridas entre 1994 y 1996 en la localidad de Virginia Water, aunque aclaró que no encontró denuncias previas registradas en sus sistemas con la información disponible.
Asimismo, la fiscalía británica mantiene contacto con la policía de Londres en investigaciones conexas que incluyen el análisis de documentos y comunicaciones atribuidas a figuras públicas que habrían tenido vínculos con Epstein.
Un nuevo golpe para la monarquía
La detención del príncipe Andrés supone uno de los episodios más delicados para la Casa Real británica en las últimas décadas. Desde 2019, el duque de York fue apartado progresivamente de la vida pública y perdió sus patronazgos reales y títulos militares honoríficos.
El Palacio de Buckingham no emitió de inmediato un comunicado oficial tras conocerse la noticia del arresto. Sin embargo, analistas coinciden en que el impacto político y simbólico es significativo, especialmente en un momento en que el rey Carlos III busca consolidar la estabilidad institucional de la monarquía tras la muerte de Isabel II y en medio de un escrutinio público constante.
La investigación ahora entra en una fase clave. Las autoridades deberán determinar si existen pruebas suficientes para formular cargos formales o si el arresto responde a diligencias preliminares dentro de un proceso más amplio.
Por ahora, el caso Epstein vuelve a sacudir los cimientos de la élite internacional y coloca nuevamente bajo el foco a una de las figuras más controvertidas de la familia real británica.
